Patie la aspiradora al suelo,un piso de madera de secunda calidad con planchas muy grande y eso puede hacer buya;por todo la gente y esos adolescentes de algunos collegios;narcistas y mas llegones que paran gritando:departamento,profesionales,vieja,casa,gente en la calle,bus,metro porque estuve cansado aciendo una limpiesa de toda la casa.Y la obsession de mi vieja yendo en grupos,asociationes de viejos,del Ying y el Yang,se imagina de meter todas las cosas,muebles en diagonal:que eso cree una energia positiva ay veces no se acuerda y dice que es para que es pa quel aire circula en la casa.Y puso la cama de un cuarto en diagonal,y esa maldita aspiradora,muy grande y que pesa mucho,no rola bien y para volteando sobre los lados,chancando los cadros de puerta que pinte hace tiempo,sobre una pintura mala,y es la primera capa no mas.Menos algunas partes de pocos porque ya no tenia suficiente pintura blanca,guarde un fundo pa pintar sobre ropas.De toda manera esta vez ya avia pasado de mucho las horas de pago,con otras grandes chambas ,y lo havia dicho a mi madre en Francia,decia que iva cuentar,y casi me engano.
CANTABRIA ANTIGUA (I) El poeta Silo Itálico, situando en un bélico tiempo la colosal figura de 'un cántabro llamado Laro' (LA GUERRA PÚNICA, XIV, 45-67) que pelea como es costumbre de su pueblo con un hacha de doble filo, elogiará las cualidades y el dinamismo de esta gente:
'El cántabro, invencible ante el frío, el calor y el hambre, se lleva antes que nadie la palma en toda clase de trabajos. ¡Admirable amor a su pueblo! Cuando la inútil edad senil comienza a encanecerle pone fin a sus años, ya no aptos para la guerra, envenenándose con el tejo. Para él es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en sus armas, considerando un castigo vivir para la paz.' SILIO ITÁLICO, La guerra púnica, II, 326-331)