Los que son tranquilos los dejo,pa que me saquen esa punaisas guerreras que vuelan,que me piquan quasi todos los 2-3 dias en la cara.Paran regresando,sacandolas.Asta las aranas y aragnitas me respetan,de chiquillas ya saven que si muevo su tela sacando algo,no se peligro;aca todo esta en orden,cada uno solo en su lado,como gente civilizada.
Los cuerpos estaban enterrados en su casa de Monte Chingolo. La pareja de la víctima, que había sido detenido el viernes, se vino abajo y reveló el crimen.